jueves, 4 de septiembre de 2008

The one

Lo único que necesitaba era un abrazo. Sos la única persona que quería tener al lado mío anoche. Y sos el único que se enoja en lugar de abrazarme. El único que se duerme mientras lloro. El único que se aleja si estoy mal. Sos el único que podría haberme calmado y el único que no quiere hacerlo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

lo mejor de todo es aprender a prescindir. Poder dejar que aquel que no nos quiere se marche.

Es agresivo con nosotros mismos guardar para uno solo la persona que logra hacernos mal.

Muchas veces, es la única cosa que nos recuerda que existimos, hay que cortar para ver si hay sangre.
Hay que llorar para ver a través de las lágrimas.

Todo, absolutamente todo, tiene un proceso, donde las cosas empiezan, se quedan en una meseta y luego mueren. Podemos apretar el paso para que llegue al final, o dormirnos tal cual liebre al lado del camino y hacer durar las etapas.
Pero todas llegan, antes o después. Llegan.

no desesperes por esperar. Desespera por empezar a caminar.

beso